El Quito Pádel Tour vivió una de sus etapas más emocionantes del año en el nuevo club La Catedral – Kia Pádel Arena. Con 124 parejas inscritas, cinco días de competencia y los últimos puntos en juego, el Grand Slam Kia puso a prueba a quienes todavía soñaban con un lugar entre los mejores de la temporada.
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Hay torneos que se juegan para ganar un trofeo y otros en los que se juega mucho más que eso. El Grand Slam Kia del Quito Pádel Tour fue de esos últimos. Durante cinco días consecutivos, cada punto, cada set y cada victoria tuvieron un significado especial: mantener vivo el sueño de clasificar al esperado Máster Final.
Y es que, después de una temporada de altísimo nivel competitivo, nadie quería quedarse fuera de la gran cita de noviembre.
Un escenario a la altura del espectáculo
El torneo tuvo un protagonista especial fuera de las canchas: La Catedral – Kia Pádel Arena, un nuevo club que abrió sus puertas al circuito con nueve canchas e instalaciones de primer nivel, convirtiéndose en un escenario ideal para vivir el pádel desde otra perspectiva.
Las tribunas de sus tres canchas estadio fueron el lugar perfecto para que familiares, amigos y aficionados disfrutaran de grandes encuentros, acompañados de una buena pizza de Papa John’s, mientras dentro de las pistas los jugadores dejaban hasta la última gota de energía.
En el corazón del club, la imponente Kia Tasman también tuvo su momento de protagonismo. Ubicada estratégicamente con una vista panorámica de las canchas, la nueva camioneta de la marca surcoreana se robó más de una mirada y terminó formando parte de las postales de esta gran fiesta deportiva.
Cinco días en los que nadie quería regalar un punto
Pero mientras afuera se disfrutaba del ambiente, dentro de las canchas la historia era completamente diferente.
124 parejas llegaron con un objetivo y muchas de ellas con una calculadora imaginaria en la cabeza. Los puntos del ranking estaban en juego y unas cuantas victorias podían significar la diferencia entre clasificar al Máster Final o despedirse de la temporada antes de tiempo.
Conforme avanzaron las jornadas, la adrenalina fue creciendo. Los partidos se volvieron más exigentes, los errores costaban cada vez más y la presión de saber que no habría otra oportunidad convirtió cada encuentro en una pequeña final.
Porque después de tantos meses de competencia, entrenamientos, viajes y sacrificios, nadie estaba dispuesto a entregar fácilmente sus posibilidades.
Ahora sí, que vengan los mejores
El Grand Slam Kia bajó el telón de la fase clasificatoria de una temporada que nos dejó grandes partidos, nuevas rivalidades y un nivel de pádel que no ha dejado de crecer.
Tres Grand Slam, 1 Master final y tres Open marcaron el camino de un circuito que recorrió distintas sedes y puso a prueba la regularidad, la resistencia y el talento de sus protagonistas.
Ahora todas las miradas apuntan al Máster Final del 26 al 29 de noviembre, donde los mejores de cada categoría volverán a encontrarse, esta vez para disputar mucho más que una victoria: el reconocimiento de cerrar el año entre los grandes protagonistas del Quito Pádel Tour.
Y si algo nos enseñaron estos cinco días en La Catedral, es que cuando hay tanto en juego, nadie regala absolutamente nada.
Se viene una auténtica batalla campal. Y nosotros estaremos allí para contarla.
Créditos: Diafragma Sports
















